Algún día, algún día me too...disfrútenlo!!! con salud y una birra en la mano!
Sí, estuvo guays. Tenía una amiga trabajando allí y conocer Buenos Aires con peña local es una pasada. Por eso tengo grandes recuerdos de ese viaje, y no de otros en los que ejercí de puro turista. Hace años que pienso que no volveré a hacer un viaje largo si no conozco a nadie al otro lado del teléfono, aunque probablemente sea una excusa porque me da mucha pereza viajar.
Joder, de aquella época me flipaba Argentina y con el tiempo les he ido pillando un poco de tirria. Aunque me apetece ir al interior.
A veces pienso que es casi mejor no tener industria del cine, que tener la nuestra. Al final , estas gentes medio italianizadas y medio gallegas tienen el instinto de supervivencia y la necesidad de contar historias marcadas a fuego en los genes. Casi en cada esquina hay un pequeño teatro o algún espacio para que cualquiera se anime a hacer el mongol. Y siempre sacan artefactos que uno se pregunta por qué no somos capaces de producir aquí. Esta cosa de sacar los productos desde abajo, sin mucho apoyo, diría que incluso sin demasiadas pretensiones más allá de contar una buena historia, evita muchos traumas de escuelas de cine, muchas obras maestras fallidas, e incluso muchas imposiciones.
Na, tonterías, el apoyo al cine es necesario. Pero igual, hay que incidir un poco más en la base sin romantizar la precariedad.
Por aquella época estaba flipado con el Eternauta, historia en la que una nevada es la protagonista de una distopía.
El Eternauta - Wikipedia, la enciclopedia libre
Y justo me tocó este momento cinematográfico que empezó con un jajajaj como cae y acabó con los huevos de corbata.
Disorderito!!!!!
Finalmente me compré aprovechando las ofertas del black friday exactamente el proyector y la pantalla que habías comentado por aquí. Va de puta malder y tengo dos metros de ancho de pantalla. Es un flipe. Mil gracias por las recomendaciones, te debo unas birras!
Joder, me alegro tio¡
Pues me ha gustado "A Complet Unknown" para mi sorpresa.
Está llenísima de canciones, algo raro en los biopics" y muy bien metidas. Hay muchísimas licencias históricas pero funcionan y hace que progrese la historia con mucha fluidez. Además los actores cumplen de sobra, especial mención para Eduard Norton que por momentos emociona y la gran química entre Elle Fanning y Monica Barbaro (grandísimo descubrimiento) con Chamalet y además cantan ellos lo que si es un punto.
Vamos, que esperaba lo peor y he salido del cine encantado.
Pues me ha gustado "A Complet Unknown" para mi sorpresa.
Está llenísima de canciones, algo raro en los biopics" y muy bien metidas. Hay muchísimas licencias históricas pero funcionan y hace que progrese la historia con mucha fluidez. Además los actores cumplen de sobra, especial mención para Eduard Norton que por momentos emociona y la gran química entre Elle Fanning y Monica Barbaro (grandísimo descubrimiento) con Chamalet y además cantan ellos lo que si es un punto.
Vamos, que esperaba lo peor y he salido del cine encantado.
Yo que tengo total aversión a los biopics la he digerido bastante bien. Está muy bien hecha y bien montada. Tiene que ser muy difícil meter cinco años tan turbulentos en dos horas y quitarle el tono documental. Los actores están todos en estado de gracia y las canciones molan un huevo. Y sí, joder, cuánta música. También me ha gustado mucho que en ocasiones se retrate a Dylan como a un capullo (no deja de ser un crío perdido) y esa sensación de miedo y de ser llevado en volandas que terminó generando el personaje en el que se ha acabado convirtiendo. Las licencias históricas que son muchísimas, entiendo que son para facilitar la trama, yo tampoco lo veo grave. Lo que menos me ha gustado es que se ciña a los corsés del género y ahí, en ocasiones, esas licencias, no están tomadas para que la trama fluya sino para meter a calzador las puñeteras historias de amor imprescindibles en este tipo de películas. Dylan en Newport del 65 estaba a punto de casarse con Sara, me sobró Rotolo y sus idas y venidas. Tampoco me gustó esa polaridad a la hora de retratar las cuitas por la causa folk de dioses de la talla de Pete Seeger o Alan Lomax que en ningún caso llegaron a ser los putos locos que pintan (en este sentido es curioso ver cómo tiran por el medio con lo del hacha, insinuándolo; algo que ya Joe Boyd desmintió en Blancas bicicletas). Por cierto, Bob Wilson es una presencia lejana y Al Kooper debe de haber quedado contento con que se cuente su anécdota favorita.
Para mi, el trabajo definitivo de ese periodo es No Direction Home, no me canso de verla y mención especial a I,m Not There como prisma dylaniano.
