El grupo de rock and roll que siempre quisiste ser
Mi suegro estaba pachucho. Antes de acostarnos mi señora me pidió «una canción bonita». Mientras se apretujaba a mi lado en el sofá le puse «Entonces duerme», la versión. Es suprema, mejor que la original, por voltaje y garganta. Yo últimamente a los Enemigos los veo, los canto y hasta los lloro. Será la edad. Pienso en Josele y me emociono. Por lo bien que envejece el cabrón, supongo, porque ahí sigue to’guapo. Mi señora es más de Fino, por lo amable, porque le da buen rollo. En fin, que lo que voy a contaros es que los Enemigos son la hostia.
La segunda escuela de Memphis: Goner Records, Jay Reatard y las barbacoas de costillas. II
Estoy escuchando en estos momentos el disco de los Cool Jerks que salió en el 2002 y editó Sympathy for the Records Industry. Los Cool Jerks fueron una de las bandas post-Oblivians en las que tocó Jack Yarber tras la disolución de la banda. Hacía años que no me ponía el disco y lo recordaba más aburrido, pero la verdad es que me está gustando mucho. Los Cool Jerks eran Jack, el batero y guitarra de los Neckbones y Scott Rogers de los Dutch Masters.
Rodrigo (y II): sudor y muerte de una supernova
Los 13 conciertos consecutivos en el recinto de Luna Park fueron el reflejo del exceso que rodeaba a Rodrigo. Aun así era una imagen más relajada de lo habitual: poco antes del intenso programa bonaerense «El Potro» actuaba en la ciudad de Azul; tras un show de media hora para 3.000 personas recorría cien kilómetros hasta Tandil, donde tenía otro concierto; finiquitado éste aún quedaba noche para una última actuación, en General Belgrano, a 230 kilómetros de distancia. Era lo normal. ¿Cómo si no ofreces los 48 recitales en nueve días de la gira por la costa atlántica argentina?
Sexo, cocina y cintas de vídeo: Risotto de oricios
¿Quién es esa perra que chilla? Diamanda Galás & JPJ
Se ha hablado innumerables veces sobre mezclas de estilos, lo que pueden dar de sí, sus ventajas e inconvenientes. Esto es, sobre la sustancia y la forma de la música. Sin embargo, en raras ocasiones nos paramos a pensar que hay algo que precede a la propia música. Ese algo previo a la música y que se puede pasar por alto es, por supuesto, los propios músicos, cada uno con su personalidad, sus gustos y sus intenciones. Y aquí también hay que prestar atención a las mezclas y combinaciones, a la química que rige la combinatoria de los individuos.
